top of page

AMÁ, SE METIÓ OTRO PEJELAGARTO

  • Foto del escritor: Montserrat Mejia Lozada
    Montserrat Mejia Lozada
  • 12 may
  • 2 Min. de lectura


No sé si fue más sorprendente haber encontrado agentes de la Comisión Internacional de la Amistad (CIA) en México trepando cerros con los rarámuris en Chihuahua y aprendiendo a correr maratones en chanclas del Milano, o que la gobernadora del estado que recibió al intercambio del club Rotario no quisiera comparecer en el Senado en torno a lo sucedido. Pero, si tienes más contexto de la relación de Ángela Aguilar que de lo que ocurrió recientemente, ahí te va en corto. 

 

Resulta, resalta y acontece que, por pisarle como el Rayo McQueen, un carro se accidentó en Chihuahua y todos sus tripulantes fallecieron. A bordo iban dos funcionarios paisanos y un pequeño problemita: también dos funcionarios estadounidenses que resultaron formar parte de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos, en una misión encubierta para desmantelar laboratorios clandestinos de fabricación de drogas. ¿El problema? No iban ni con el permiso de su mamá. El Estado Mexicano “no sabía” que andaban dos masiosares conectando con la naturaleza en la Sierra de Chihuahua. 

 

Y, a ver, aquí me surgen un par de muchas preguntitas. ¿Qué hacía la Comisión Amistosa en México sin permiso? ¿Desde cuándo sabían que había laboratorios clandestinos en Chihuahua y por qué no fueron notificadas las autoridades locales y nacionales correspondientes como dice Samuel, en tiempo y forma? ¿Por qué se accidentaron? ¿Quién los dejó pasar? ¿México ya habrá perdonado a Karla Panini? Bueno, la última tal vez no nos sea relevante, pero las demás no son sólo un interés mío por amor al arte del chisme, sino por una genuina preocupación por la política exterior mexicana.  

 

Aunque los funcionarios estadounidenses tengan visa y pasaporte -que no suele ser necesario para entrar a México- no es sinónimo de permiso para chambear sin notificar a las instituciones pertinentes. Es, en pequeña escala, una violación a la soberanía nacional. Y además, la gobernadora ‘Maru’ Campos se negó a comparecer en el Senado (cámara legislativa que revisa la política exterior mexicana, fyi) respecto a los hechos suscitados en el hiking fallido en la Sierra de Chihuahua, bajo las razones de estar bajo investigación y la falta de canales oficiales para reportar la información obtenida, y que el becario de su gobierno se gastó lo del Microsoft Teams en unos Cheetos con salsa Valentina y así…

 

El problema, querido/a lector/a es que nos enteramos que teníamos agregados culturales por un accidente y no por protocolos oficiales y un mínimo indicio de respeto por el marco jurídico mexicano y acuerdos bilaterales con Estados Unidos. Si no se hubieran accidentado, no estaríamos bajo el entendido que se nos metió otro pejelagarto. ¿Será este el último de los pejelagartos al interior de la República Mexicana?

 

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación

©2025 Agenda Legislativa todos los derechos reservados

Av. Paseo de la Reforma 180. Piso 12. Col. Juárez, Cuauhtémoc, Ciudad de México.

Tel. (55) 90 13 34 37

Correo. contacto@agendalegislativa.com.mx

  • Instagram
  • Facebook
  • LinkedIn

Para Agenda Legislativa, este sitio web fue desarrollado por www.crea-tdigital.com

bottom of page