DEL DESMANTELAMIENTO JUDICIAL AL ASALTO LEGISLATIVO
- Ana Cristina Bravo Gutiérrez

- 10 mar
- 2 Min. de lectura

Si no tuvimos suficiente con la reforma al Poder Judicial del 2025 que tuvo como objetivo someter la legalidad con una campaña de quienes algunos siquiera estaban preparados, ahora la Reforma Electoral presentada este febrero aniquilará la pluralidad en el Poder Legislativo.
Con un simple propósito, el Legislativo dejará de ser un espacio de debate para ser un eco de la voluntad presidencial.
La Iniciativa de Reforma Constitucional en Materia Electoral del 2026 no es una propuesta de “austeridad” sino en esencia, la demolición de los contrapesos que encaminan a la dictadura de la mayoría, con la justificación de la reducción de gasto en las elecciones y acabar con la cúpula de los partidos para la elección de plurinominales, ello sin afectar la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE)¹.
Por otra parte, realizar las consultas; que no se pretenden realizar anualmente, y al reducir el presupuesto mientras se aumenta la frecuencia de los ejercicios es, físicamente, imposible; obligando al INE² a instalar menos casillas, lo que desincentiva la participación y facilita que solo los grupos organizados (el partido en el poder) movilicen a su gente.
Hablando del costo de la "Soberanía Digital” para fiscalizar, el INE necesita peritos informáticos y software de rastreo forense digital; siendo jurídicamente inconsistente exigir fiscalización en tiempo real y detección de contenidos sintéticos mientras se desmantela el brazo técnico y pericial del INE.
“Una ley que prohíbe el uso de IA sin dar los recursos para detectarla,
es una ley que fomenta la impunidad digital”.
Tan solo en el 2025 Morena obtuvo un financiamiento estimado cercano a los 2,340 millones de pesos, pero tan solo en la publicidad de una senadora se han gastado aproximadamente 3 millones de pesos.
En resumen, al reducir el financiamiento público, se deja la puerta abierta para que el crimen organizado o grupos de interés económico financien campañas.
Si en la elección anterior el PREP³ presentó fallas operativas contando con un presupuesto y una estructura profesional, el escenario que plantea la Reforma 2026 es la clave para presentar anomalías, ya que no habrá un registro previo y público para cotejar.
La transparencia no se logra borrando el mecanismo, sino profesionalizando, al eliminar el PREP no soluciona las caídas del sistema; por el contrario, las institucionaliza al privar a la ciudadanía de un mecanismo de verificación inmediata. Sin este espejo digital, la noche de la elección se convierte en un territorio vulnerable para la desinformación y el conflicto social, donde la legitimidad del voto queda secuestrada por el silencio administrativo.






Me parece interesante la manera en que aborda el tema insignia de este nuevo gobierno; el cual se está consolidando como una corriente centralista similar a la que tanto criticaron.