DE PEÑA A SHEINBAUM. LA REFORMA ELECTORAL: EL FUTURO ESTÁ EN SUS MANOS
- Lorena Cruz Garduño

- 9 feb
- 3 Min. de lectura

Desde la creación de una elección judicial, hasta la propuesta de una reforma electoral… ¡Bienvenidos a la nueva política mexicana! El pasado mes, se anunció una propuesta que busca mejorar el modelo electoral vigente. Lo que resonó en ciertos rincones de la oposición fue la eliminación de la representación proporcional. Sin embargo, con las remodelaciones en el sistema de representación popular que lleva a cabo México, ¿hay algo de original o beneficioso de la reconfiguración de la representación proporcional y en los partidos políticos? ¿Cuál es el objetivo de la reforma electoral? ¿No contribuirá a la operación ilícita de apoyo económico para los partidos políticos? Es un enigma que se verá en el transcurso de estos meses.
CONTEXTO
El modelo democrático funciona con partidos de oposición y realiza un juego “equitativo” para ambas partes. El propósito de crear los famosos pluris, era para evitar un poder hegemónico en el ejecutivo, así como incluir a los contrapesos en el senado. Cuando se busca contrapesos, se trata de salvaguardar la democracia (lo poco que queda de ella), que el ejercicio cumpla con su función original: que el juego del sufragio tenga que negociar con las otras partes y sean opositores en la creación, abolición o reformulación de las iniciativas de ley, ¿no?
LO MISMO, PERO CON DIFERENTE PARTIDO
Por otro lado, no es nueva la propuesta de la eliminación de los pluris. Si bien recordamos algunos momentos cúspides de la política mexicana: Felipe Calderon y Peña Nieto también quisieron implementar la eliminación de la representación proporcional. Aunque no funcionaron por la falta de apoyo o porque muchos sabían que esta vía era la única que podía ser un gran contrapeso para los opositores y una manera de ahorrar presupuesto. No se trata de “ahorrar”, sino que la eliminación podría desmantelar el sistema de minorías, provocando un sistema de partido único donde las leyes se aprueben sin consulta. El panorama es así: la mayoría de MORENA y el chapulinismo en los escaños.
DATOS NO MUY MALOS, PERO POCO EXPLICADOS
Si analizamos el oficio entregado al INE (2026), identificamos tres ejes centrales en la propuesta de Representación Proporcional: primero, la eliminación de la sobrerrepresentación para que ninguna fuerza política tenga más escaños de los que ganó en las urnas; segundo, la transición a las elecciones más directas donde el ciudadano elija al candidato sin la mediación de cúpulas partidistas; y tercero, la aplicación de un acuerdo de verificación de afiliación afectiva para la asignación de curules. Es irónico este último punto, porque ya existe en la normativa actual. El reto no es crear nuevas leyes, es frenar el chapulinismo.
EL CABALLO DE TROYA
La narrativa de ahorro es el gancho perfecto para la ciudadanía harta del financiamiento a los partidos políticos. Sin embargo, al reducir estos recursos, se corre el riesgo de empujar las organizaciones políticas hacia operaciones ilícitas de apoyo económico para subsistir. No se trata solo de gastar menos, sino de evitar que el vacío del presupuesto público sea llenado por intereses oscuros que comprometan la independencia de quienes llegan al curul.
CONCLUSIÓN
La reforma electoral tiene muchas ventajas en la formulación escrita, pero a aun no convence el giro “democrático”. Los antecedentes con la reforma judicial dejan en claro la dirección y los intereses de los grupos de poder que están en estos curules, un ejemplo de su ejercicio fueron los famosos acordeones, la falta de autonomía en la toma de decisiones y una ciudadanía que no conocía el método de selección de candidatos. Es lógico que muchos partidos, ahora sí, se opongan a la reforma, ya que muchos no alcanzarían un curul en las próximas elecciones. Desde luego, el reducir su financiación, podrían perder la poca estabilidad de mantenerse la vereda electoral. ¿estamos ante una evolución de la democracia que empodera al ciudadano, o ante un diseño institucional que busca silenciar la disidencia bajo el argumento del ahorro? El futuro del sistema está en nuestras manos, pero la claridad sobre las reglas es una deuda pendiente.






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