SADER y T-MEC : NOMBRAMIENTOS CLAVE DE LA PRESIDENTA CLAUDIA SHEINBAUM PARDO
- Griselda Guadalupe Editti Martínez
- 12 may
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El 1 de mayo del año en curso, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo nombró a Columba Jazmín López Gutiérrez como titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), quien a lo largo de su trayectoria laboral, se ha desempeñado por más de 30 años en la función pública, enfocada en el sector agrícola y social. Es Ingeniera agrónoma egresada de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Xochimilco.
Su nombramiento resaltó porque su antecesor, Julio Berdegué, fungirá dentro del equipo de la presidenta como asesor y coordinador en asuntos agroalimentarios internacionales y otras tareas estratégicas, enfocado en las revisiones del T-MEC. Estos cambios muestran cómo el gobierno federal pretende bifurcar la política agroalimentaria, por un lado el enfoque social, dirigida a los campesinos, bajo Columba López Gutiérrez, mientras que las relaciones comerciales internacionales serán responsabilidad de Julio Berdegué como negociador.
Los nombramientos transmiten señales claras a los pequeños y medianos productores, base fundamental del discurso de MORENA. La designación de una mujer en un cargo tradicionalmente masculino refuerza la agenda de inclusión de género de la presidenta, al mismo tiempo, moderniza la imagen del grupo parlamentario de cara a las elecciones del año 2027.
Ahora bien, ante las necesidades de los sectores como el energético, minero, agroalimentario u otros, pilares de la economía mexicana, ¿puede una titular enfocada en lo social cumplir con las exigentes reglas de inversión y exportación que demanda el T-MEC?
En este punto, Julio Berdegué se vuelve crucial porque al dejarlo fuera de la SADER, el gobierno federal está reconociendo que la revisión del T-MEC en 2026 será un "campo de guerra" por las tensiones con Estados Unidos y Canadá, especialmente en tarifas arancelarias inciertas, normas fitosanitarias y el maíz transgénico. Su tarea principal será evitar que los conflictos comerciales escalen a sanciones y afecten la economía nacional.
En consecuencia, el éxito de esta estrategia dual de la presidenta dependerá de la efectiva coordinación entre ambos ya sea por atender las demandas de los campesinos y, simultáneamente, gestionar las expectativas de los socios comerciales del norte, consolidando así la posición del proyecto político de MORENA.
Con estos cambios, Claudia Sheinbaum está armando un gabinete que tendrá que jugar en dos tableros, uno para mantener la estabilidad comercial del país y el otro para apuntalar a MORENA políticamente. La moneda está en el aire, el campo mexicano pide justicia social y equilibrio, pero la economía y sectores clave como el agroindustrial o el minero, simplemente no se pueden dar el lujo de romper las relaciones con el T-MEC.


