LA REFORMA ELECTORAL: ¿AUSTERIDAD O REPRESENTATIVIDAD?
- Leslie Daniela Ruiz Hernández

- 10 mar
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México desde sus inicios como un estado independiente, ha luchado incansablemente por buscar la soberanía de su pueblo, y la respuesta concreta a esto es la democracia, este concepto debemos comprenderlo como la herramienta que va a gestionar que la voz del pueblo sea escuchada y se haga la voluntad de este por medio de la mayoría de votos, por ello la reforma electoral es de gran impacto, ya que no añade o cambia un pequeño aspecto de la estructura electoral del país, esta iniciativa busca reorganizar el cumplimiento de este valor, por medio de cambios que hacen ver que está tambaleando el sistema electoral del territorio.
Para hablar sobre la democracia en México es importante reconocer el sistema que tenemos actualmente, la regulación actual ha sido insuficiente para frenar el flujo de recursos ilícitos o paralelos, que es costosa económicamente y necesita adaptarse a las nuevas tecnologías de hoy en día, sin embargo, también respeta la autonomía estatal de los órganos electorales locales, busca la representación proporcional de las distintas ideologías y que, aunque costoso sea teóricamente es imparcial la justicia en materia electoral.
La reforma plantea los supuestos que acabo de mencionar que contravienen los procesos electorales en un principio busca adaptar y modernizar los procesos de elección de representantes públicos, e institutos transitados a una infraestructura digital; así como regularizar los financiamientos de campañas políticas, evitando interés ajenos a la causa, como lo es el financiamiento extranjero o ilícito; también busca reducir el número de magistraturas y unificar criterios para evitar los procesos post-electorales se alarguen innecesariamente, y lo que más alarma es la reconfiguración de la representación proporcional, es decir los plurinominales, la reforma busca eliminar en un 40% a la cámara de diputados, y con ello modifica la elección de ellos. La iniciativa propone eliminar el sistema de circunscripciones y pasar a las listas por entidad federativa.
Este sistema es mixto, ya que compacta la mayoría relativa y la representación proporcional, el problema de este sistema es que amenaza con la perdida de la diversidad ideológica del congreso, pone en riesgo a las minorías dentro de las cámaras y favorece a los partidos dominantes.
Esta reforma comprende la necesidad de la modificación del sistema electoral actual, mas no resuelve el problema y puede contravenir más, no está demás considerar que se necesitaba una regulación sobre el financiamiento en las campañas electorales, y la digitalización a favor del progreso tecnológico de la nación, pero temas como la impartición de justicia y la nueva forma de elección del poder legislativo genera diversas lagunas en el sistema.
Esta decisión puede ser vista como precipitada, ya que es necesaria la representación ideológica de los pequeños partidos políticos, y su eliminación pone en juego a la igualdad sustantiva del voto, así como el derecho a la participación en los asuntos públicos, consolidado en el pacto de San José.
Era necesario una modificación a la elección de los plurinominales, mas no su eliminación.
En estos momentos históricos de la política mexicana, es relevante reconocer que la libertad, la democracia y la soberanía son el fruto de una lucha trascendental; proteger las instituciones que las garantizan no es solo una cuestión de leyes, sino el deber de preservar la pluralidad que define a nuestra nación.






Maravillosa perspectiva