LA CAÍDA DE LA DERECHA EN VENEZUELA
- Cindy Guadalupe Jiménez Lozada

- 18 ene
- 2 Min. de lectura

UNA MUJER QUE ENALTECIÓ A LA IZQUIERDA Y OTRA MUJER QUE INUNDÓ A LA DERECHA.
Si de definiciones se trata es bien sabido por todos que la palabra “traición” es todo lo contrario a la “Paz”. Pues entonces es dónde deberíamos retractarnos de nombrar Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado y darle el Galardón a la Traición.
Subestimarla no lo estaríamos haciendo, y es que no se podría hacer más, si ya el mismo Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, le ha otorgado el bien merecido: Gracias por participar.
¿Quién le dijo que traicionando a su patria, se llega a ser Presidenta?, sí, Presidenta con “A”.
Alfred Nobel, que destinó su legado en premiar a personajes dignos de que su vida y obra consiste en conferir el mayor beneficio a la humanidad, no pienso que estaría muy de acuerdo al ver que fue galardonada con su premio una de las más grandes conspiradoras en contra de su mismo pueblo, o pregunten a los venezolanos que gracias a ella estarán secuestrados y saqueados por otro país.
Y no obstante con ello, se le ocurre la brillante idea de querer transferir el Nobel al mandatario de E. U. A., a pesar de que días antes el mismo Trump señaló que para Machado sería muy difícil ser la líder: no tiene ni el apoyo, ni el respeto de su país, aseguró.
Luego entonces, en un momento de reflexión, analicemos: ¿hasta dónde, generar productos y ponerles reflectores, puede destruir la soberanía de un país?.
¿Hasta qué grado la derecha quiere recuperar lo que ya perdió? y que como diría Trump: no pueden ser los líderes, porque no tienen ni el respeto, ni el apoyo de su país.
Así que ojo integrantes de la derecha en México principalmente, observen bien como han caído sus prototipos, ese no es el camino correcto, ni mucho menos “estrategia”.
Y está el otro lado, una mujer que ya es Presidenta y que por ende cuenta con todo el poder político, una mujer que es la comandante Suprema de las Fuerzas Armadas, pero que dice: no al entreguismo, que ha defendido de manera totalmente diplomática la Soberanía de México, la Integridad Territorial y quien ha sido muy determinante al sostener el liderazgo, sin confiar en el vecino del norte, pero sí en la mejor base: las Mexicanas y los Mexicanos.
En conclusión, tenemos dos fuertes ejemplos para aprender de ellas, para bien o para mal.
Elijamos democráticamente a dónde queremos pertenecer, por ahora yo ya pertenezco a ésta gran casa: Agenda Legislativa México. ¡Suscribanse!






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